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martes, 18 de octubre de 2011

La lactancia materna es a demanda


La mayoría de las mujeres que amamantan conocen de sobra esta afirmación, la lactancia materna es a demanda, y aun así, para muchas se hace tremendamente difícil llevarlo a la práctica. "¿Cómo va a tener hambre si ha tomado teta hace una hora? Todavía no le toca!" "Esto no es hambre, ya es vicio.. me ha cogido de chupete" Este tipo de comentarios se suelen oír con relativa frecuencia a madres lactantes que conocen muy bien el término "a demanda". Lo conocen, sí, pero no lo comprenden.. "a demanda" significa cuando el niño pida, ni más ni menos.

Personalmente creo que lo que impide a algunas madres dar el pecho como hay que darlo es que implica una disponibilidad total de nosotras mismas hacia nuestros pequeños, y con total me refiero a una entrega en cuerpo y alma, implica confiar en nuestro bebe, en que él y solo él sabe lo que necesita y que lo pide cuándo lo necesita, implica reconocer que la Naturaleza con toda su Sabiduría alberga en ese cuerpecito pequeño que hace tan poco estuvo en nuestras entrañas habitadas igualmente de esa misma energía creadora y mantenedora de vida . Y este ceder el control puede que sea otra de las cosas que tan difícil resulta.

No podemos pasar por alto un hecho, y es que la lactancia materna es mucho más que leche. No solo nutre los cuerpos físicos de nuestros hijos sino también los emocionales y espirituales. Y por esta razón los niños reclaman pecho cuando tienen hambre y cuando no.. porque el pecho también calma la sed de piel, de contacto, de caricias, miradas, besos, de olor a madre, .. y también ayuda a conciliar el sueño, a calmar dolores, a superar malestares, .. en el pecho simplemente se está en la gloria. Esto debería ser suficiente para que dejemos de preguntarnos "cómo puede ser que pida otra vez?".

El libre acceso al pecho es la única forma de garantizar que nuestro niño tome lo que necesita y a la vez que se produzca la leche que él demanda. Así se cae el mito de las leches que no alimentan.. lo único que no alimenta es no dar el pecho cuando el bebe lo pide. Y también se cae el mito de las madres sin leche.. toda mujer sana tiene unos pechos capaces de producir exactamente la cantidad de leche que su bebe necesita, lo que ocurre es que la leche se produce.. adivinad.. a demanda! :) y la forma que tiene el bebe de demandar la cantidad que necesita es succionando. Por lo tanto, al negarle el pecho estamos interfiriendo en la producción de leche.

Otro mito que se desvanece.. la lactancia es costosa y sacrificada, nada más lejos de la realidad. Como veis, para amamantar no hacen falta relojes, ni horarios, ni medir nada, ni preocuparse por nada, .. solo tenemos que ofrecernos con todo nuestro amor de madre y estar receptivas a las demandas de nuestro hijo. Vale.. lo de no preocuparnos de nada.. eso es casi imposible, verdad? si no nos fiamos de nuestras propias percepciones al mirar a nuestro bebe y comprobar que está sano, las frecuentes revisiones pediátricas por las que pasamos nos aportarán la seguridad que necesitamos para seguir amamantando al ritmo de nuestro hijo. Aclaro que me refiero en todo momento a lactancias ya instauradas y a mamás y bebes sanos.

Por lo tanto, yo diría que somos nosotras (ayudadas la mayoría de las veces por el entorno y unas equivocadas recomendaciones del personal médico) las que hacemos que la lactancia sea más difícil, costosa y sacrificada de lo que podría resultar. Hay dos herramientas a mi parecer imprescindibles que facilitan muchísimo la lactancia, estas son.. el porteo y el colecho.

El porteo nos permite dar de mamar de una forma comodísima y además nos deja las manos libres para realizar otras tareas si queremos. Para las más pudorosas, resulta una forma muy discreta de dar pecho. Ningún bebe me lo ha confirmado con palabras pero yo diría que es altamente satisfactorio para ellos :) con mucha probabilidad se quedarán directamente dormidos y decidme.. que puede haber más placentero para un niño que dormirse y despertarse en la teta.

El colecho permite mantener la lactancia a demanda por la noche sin levantarse, a veces casi sin moverse y otras casi sin despertarse. A mi me resulta muy práctico aunque no es la única forma de mantener una lactancia nocturna. Hay tantas formas de organizarse por la noche como familias. Solo recalcar que jamás debería desatenderse las necesidades nocturnas de los más pequeños, por su salud física y emocional.

Aunque el término "a demanda" es famoso y todos (madres, pediatras, enfermeras de pediatria, matronas, familiares, amigas, vecinas, tenderas, compañeras de trabajo o de parque, ..) lo conocen, la realidad es que muchas de las recomendaciones médicas (y por supuesto las no-médicas) se contradicen con lo que es una verdadera lactancia a demanda. Todavía tienen que caer muchos muros para ver la lactancia con ojos limpios y dejar a madres e hijos disfrutar de eso que solo a la díada compete pero que tanto parece molestar a algunos.

Disfrutad de vuestros hijos y dejad que ellos disfruten de vosotras. Feliz lactancia!

martes, 20 de septiembre de 2011

Amo ser vuestra almohada: 10 razones para practicar el colecho

Amo Ser Tu Almohada: 10 razones para practicar el colecho es un Carnaval de Blogs iniciado por Amor Maternal para tratar de romper con el tabú social que existe en torno a dormir con los hijos, dar a conocer esta opción tan sana y natural como agradable tanto para el niño, como para sus padres y proporcionar información fiable y experiencias personales al respecto.

Amo ser tu almohada: 10 razones para practicar el colecho


En mi cama somos 4 y estas son las razones por las lo hacemos así:

PRIMERA: por comodidad. Esta fué la razón que nos llevó a colechar. Desde el principio elegimos no desatender a nuestra hija por la noche y cuando el moises en el que dormía junto a nosotros se quedó pequeño, la llevamos a dormir a la cuna que nos habían dejado.. la cuna no cabía en nuestra habiatción.. fué entonces cuando vimos que para atender en condiciones a nuestra pequeña por la noche lo más cómodo era tenerla junto a nosotros.  Quitamos un lateral de la cuna y la convertimos en cuna sidecar :) Cuando nació mi segundo hijo hicimos unos cambios en el lecho familiar para acogerle con nosotros tres.

SEGUNDA: por recuperar el tiempo perdido. Ahora no me encuentro en esta situación pero con mi hija mayor sí.. me reincorporé al trabajo después de la baja maternal y lo que pude arañar (días de lactancia y vacaciones).. el colecho me ayudó a perdonarme por esas 8 horas que la dejaba en otro mundo que no era el suyo. Era mi forma de decirla que no la abondanaba, que la quería, que siempre volvería, que me perdonara.. era un bebe..

TERCERA: porque ellos lo necesitan. Sé que mis hijos nos necesitan.. por el día y por la noche. Es que ésto me resulta curioso.. ¿por qué algunas personas creen que por la noche los niños dejan de necesitarnos? ¿por qué algunos padres cuando llega la noche deciden dejar de atender las necesidades de sus hijos y "abandonarlos" en la oscura soledad? Justo por la noche! cuando las sombras más acechan. Es un hecho que la oscuridad intimida a niños y a adultos.

CUARTA: porque yo lo necesito. Y es que necesito saber que mis pequeños están bien.. en todo momento.. llamadme tonta si quereis. No ha habido muchas de estas pero seguro que no son las únicas.. y me refiero a darme cuenta en mitad de la noche que están con fiebre o de que están vomitando. Me da pánico pensar que mis niños se pongan a vomitar en medio de la noche y que tengan que pasar ese mal rato ellos solos.. porque hasta que los vómitos les dejan un suspiro para avisarte de alguna forma (llorando y a gritos seguramente), te despiertas y vas.. ya ha pasado una eternidad.. vale, volved a llamarme tonta si quereis. Y con la fiebre pues.. que quereis que os diga.. prefiero darme cuenta de ella y poder actuar si hay que hacerlo o simplemente estar velando por su seguridad.. y si mis niños están en otra habitación lejos de mí, puede que no me entere. Por no hablar de cuando son bebecitos y la atormentadora idea de la muerte súbita.

QUINTA: por placer. Sí.. es cierto que dormimos más apretados y me he llevado más de un manotazo y patada.. incluso algún cabezazo pero.. el ver las caritas de mis pequeñajos junto a la de mi hombretón justo antes de apagar la luz.. ainsss.. eso no tiene precio.

SEXTA: por placer (2). Y sí.. reconozco que echo de menos dormir en el hombro de mi compañero pero.. el ver las caritas de mis pequeñajos junto a la de mi hombretón nada más despertarme (o que me despierten, vale, pero de esto tampoco se libran los que no colechan).. ainsss.. eso tampoco tiene precio.

SEPTIMA: por tranquilidad de mi hijo lactante (y de mi hija cuando lo fué). Mis hijos se han dormido a la teta siempre.. mi hijo lo sigue haciendo. Y es de suponer que para un lactante, el despertarse en la oscuridad y sentir latir su tetita al lado suyo tiene que darle mucha tranquilidad. Y a cierta edad no tienen más que hacer que servirse ellos mismos.. sin necesidad de pedirla.

OCTAVA: por tranquilidad de mi hija ex-lactante. Porque la siento por la noche entre despertares que me toca, me acaricia, a veces se acurruca pegadita a mí, otras pide apoyar con teta, otras susurra "mamá, la mano", otras pide agua y al instante está bebiendo en la oscuridad, otras se revuelve en sueños inquietos y ahí estoy yo "L, estoy aquí mi amor" y ella vuelve a soñar en paz.. tranquila.

NOVENA: por regocijo nuestro. Teníais que vernos a su padre y a mí cuando vamos a acostarnos y ellos están ahí dormidos.. no podemos evitar el contemplarles con ese orgullo de padres inmenso.. "pero que dos cositas tenemos" nos decimos :) a menudo surge "alguna" que han hecho durante el día, lo recordamos, nos reímos, les acariciamos, les besamos.. al rato buscamos nuestro sitio y nos acurrucamos a su lado.. tocándonos los cuatro.

DECIMA: porque una familia que duerme junta es una familia apegada. Que no quiere decir que una familia que no duerma junta no sea una familia apegada, eh? que me consta que las hay. A nosotros nos gusta disfrutar así de nuestro apego.

No pienso en cuando se irán de nuestra cama porque se que ese día llegará. Mientras tanto disfrutamos de esta etapa y me gusta imaginar que ellos la recordarán el resto de sus vidas.. como nosotros.

<Gracias Louma, tus carnavales son fantásticos>


lunes, 15 de agosto de 2011

Excedencia, necesitamos más tiempo


La semana pasada tenía que haberme reincorporado al trabajo después de un año de excedencia. Primero cogí 6 meses, luego otros 6 meses y ahora he prorrogado un año más. Ya veremos que sucede de aquí a un año.

Lo primero que quería evitar era andar como anduve con mi primera hija.. con el sacaleches a todas horas y repitiendo sin cesar con los ojos desorbitados "solo 15 mililitros más, solo 15 mililitros maaaas". Y es que recuerdo esa época como la peor, la viví con ansiedad y en cuanto alguién me soltaba lo de "oye, porque le des algun biberón de leche artificial no va a pasar nada, eh? los mios están la mar de sanos y se han criado con biberón!" sacaba las uñas y nunca se sabía si se las clavaría a la del biberón o me haría yo misma el harakiri para dejar de sufrir. El caso es que viví más o menos 2 meses que no se los deseo ni a mi peor enemigo, luego llegaron las vacaciones y para cuando volvimos a la "guarde", L ya comía de casi de todo y no necesité sacarme más leche. Ufff, prueba (6 meses de lactancia materna exclusiva + trabajo ) superada!!

Lo segundo que quería evitar era perderme la introducción de la comida complementaria de mi hijo y delegar esta tarea en terceras y desconocidas personas. Este tema también me causó muchos quebraderos de cabeza con mi hija mayor y es que, no se si he sido yo que he tenido muy mala suerte pero.. es dificilísimo encontrar en los comedores infantiles personal que respete totalmente al niño, sus gustos y su cuerpo. Como este tema me preocupa tanto siempre me he anticipado a hablar con las personas que acompañarían a mi hija en la comida para explicarles cómo hacemos en casa y dejar bien claro que no aceptaría bajo ningún concepto que a mi hija se la forzara a comer ni que se usara el chantaje ni el castigo con el fin de que comiera. Con el corazón encogido os digo que no tengo la certeza de haber conseguido que me hicieran caso siempre y solo pensar en la impotencia y la vulnerabilidad de mi pequeña al verse no escuchada, ignorada :( me duele el abandono que debió sentir.

Con mi hijo el tema de la comida ha sido coser y cantar. Siempre nos ha acompañado en la mesa, bueno.. siempre que estaba despierto, claro.. y desde el principio ha comido de mi plato y en trozo, al principio un poco chafado con el tenedor pero enseguida empezó a masticar con esas encías desdentadas. Haciendo la introducción de alimentos gradualmente, sin darnos cuenta ya estaba comiendo igual que nosotros.

La excedencia no sólo ha servido para que mi hijo no coma fuera de casa con extraños sino también para que mi hija deje de hacerlo.

Aunque las comparaciones son odiosas, veo claramente diferencias entre lo vivido con mi hija compartiendola con el trabajo y lo que estoy viviendo ahora dedicada a mis niños.

J hace poquísimo que ha empezado a decir adios con la mano, a tirar besos, .. y es que cuando mi madre me dijo un día "L para esta edad ya decía adios" caí en la cuenta de que era verdad.. pero claro, mi niño no ha tenido necesidad de despedirse! qué otra razón existe para decir adios?! Sin embargo, mi pequeña grandullona enseguida, demasiado enseguida en realidad :( , empezó a vivir las despedidas.. y a mover su manita para despedirse de mi día tras día.

Otro tema, la hora de dormir, ahora es mucho más relajada.. y todo porque yo estoy más relajada! No se puede estar relajada cuando tú necesitas dormir, ves cada vez más cerca la hora en la que irremediablemente sonará el despertador y en la habitación una juerga de la leche! Esto causa estrés, de verdad.. y ese estrés se interpone entre los padres y los hijos. Los horarios rígidos no son compatibles con la atemporalidad en la que vivimos los primeros años.. pero ahí estamos conviviendo unos y otros a ritmos totalmente diferentes. Esta es una realidad asumida en nuestro mundo y para mi, causa innegable de las atrocidades que sufren muchos niños cuando el sol se esconde.. porque el tic-tac del despertador obligará a elegir.. ¿sufres tú o sufro yo? Y las madres y padres que deciden no descuidar las necesidades emocionales de sus hijos durante la noche, acaban sufriendo en propias carnes todo lo injusto de un sistema que dice conciliar lo inconciliable.

Además, las noches se "complican" cuando dejamos a nuestros niños y ellos nos esperan durante 5, 6, 7 u 8 horas.. necesitan recuperar el tiempo perdido y la noche es una buena oportunidad para ello. A mi parecer, el colecho es una herramienta imprescindible para resarcirlos y resarcirnos de la ausencia.

No voy a decir ahora nada que no se haya dicho ya pero lo repito.. la sociedad (entendida como la tribu) debería cuidar de sus madres para garantizar un cuidado de primera clase a sus crías por lo menos durante sus 2 primeros años de vida. Y.. ¿cómo? pues seguro que hay infinidad de fórmulas adecuadas a cada caso.. la cuestión está en querer hacerlo.. y creo que ahí esta precisamente el problema, en la voluntad.

A nivel personal, el plantearme este segundo año de excedencia me ha servido para limpiar algún rincón de mi interior.

Y es que el tema económico es un punto vital a tener en cuenta en esto de las excedencias.. vamos! como que si falla te fastidia todo! El caso es que yo he pasado de verme como una triste y explotada mileurista a darme cuenta de que puedo permitirme 2 años de excedencia! y aclaro que mi compañero es también un mileurista (como la mayoría, no?). Así que ahora me percibo como una de las mujeres mas "suertudas" que conozco :D y este cambio de visión (de víctima a mujer afortunada) le sienta muy bien a una, de verdad!

Por otro lado, nos hemos visto obligados a valorar qué es lo verdaderamente importante para nosotros, a recolocar prioridades, a buscar estrategias para alcanzarlas.. nos hemos visto obligados a abandonar algunas comodidades.. de esas que esta sociedad consumista te las presenta como necesarias pero no.. no lo son ni de lejos.. nos hemos visto obligados a dejar el consumismo a un lado y.. sabeis? me está gustando! me siento más libre! Tengo que decir  que estábamos cerca de la salida pero oye! teníamos nuestras pequeñas y humildes cositas que nos daban esa falsa sensación de felicidad. Al principio es raro.. "jooo, yo quieroooo" o "y si lo necesito algún día"..  pero dar ese paso hacia la madurez responsable, hacia el colectivo consciente del que hablabamos hace poco.. me está resultando muy muy satisfactorio.

Y el riesgo de perder el puesto de trabajo? Varias personas me han dicho que soy muy valiente.. y es que aunque las leyes nos amparan, tod@s sabemos que el riesgo es real. Pero cuando me estaba debatiendo entre quedarme con mis hijos un año más y volver al trabajo por miedo a perderlo decidí que, a partir de ahora, tomaría decisiones basándome en el amor y no en el miedo.. esta sería mi nueva filosofía de vida.