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martes, 13 de diciembre de 2011

El concepto del continuum


El continuum, ese concepto tan complejo y sencillo a la vez del que nos hablaba Jean Liedloff en el libro al que este post ha robado el nombre. Según la autora, el continuum es el responsable de que los niños hagan todo lo posible por satisfacer las expectativas de sus progenitores. Según esto, madres y padres, hay que tener mucho cuidado con lo que esperamos de nuestros hijos. Si realmente esperas que se caiga de ese columpio y además insistes en ello, se caerá sin remedio. Por supuesto, ellos no lo hacen conscientemente, lo hacen empujados por su continuum, que no es otra cosa que toda la sabiduría que nuestra especie ha ido adquiriendo durante toda su historia y gracias a la cuál estamos aquí hablando de ella. Es ese instinto que lleva a actuar a cada miembro de la especie de forma que se asegure la supervivencia de ésta. El continuum es el responsable además de muchas otras cosas pero no entraremos en ellas ahora.. quizá más adelante.

Y al igual que los niños perciben claramente lo que se espera de ellos gracias a su continuum, los individuos de una sociedad perciben igual de claro lo que se espera de ellos y, movidos por otro tipo de continuum que nos habita como seres sociales, nos esforzamos por cumplir esas expectativas. Ambos continuums estan en confrontación, no pueden existir a la vez. Para ello, la sociedad se encarga de acallar el continuum biológico que nos acompaña cuando nacemos para poder incrustar sobre él el continuum social. Y cómo lo consigue? imponiendo prácticas antinaturales desde el principio mismo de la vida.

La sociedad se las arregla para que neguemos al niño todo lo que su continuum dice que le corresponde hasta que el niño deja de escucharlo. Pero.. y qué pasa con las madres? Con las madres está pasando algo y muy grande!

Es de sobra conocido el hecho de que las mujeres se reconectan con su naturaleza, con el continuum de la vida, en esta mágica etapa que es la gestación, el parto y la crianza. Algunas de ellas no consiguen vencer al entorno social y desoyéndose a sí mismas, a su instinto, hacen lo que pueden para satisfacer las expectativas sociales.. aún a costa de sus propias necesidades para con su cría. Por qué razón si no se ve en la calle a tantos niños llorando en sus cochecitos sin que sus madres les cojan en brazos, les den pecho, calor, miradas, caricias, susurros, .. En lugar de esto se ve a madres apuradas en llegar a algún sitio donde es de suponer que les pondrán al pecho (por qué no hacerlo ahí mismo?) o a madres que mueven el cochecito adelante y atrás mientras hablan con otra persona o por el móvil o miran un escaparate.. algunas les dedican unas palabras de consuelo al bebe pero desde ahí arriba, sin atreverse a acercarse demasiado.. y otras no consiguen vencer la frustración e impacientes piden al bebe que se calle. Todas éstas mujeres están luchando contra ellas mismas.. alguien (o todo el mundo) les dijo que las cosas son así, que los brazos no son buenos, que el bebe tiene que acostumbrarse a estar en soledad, que tienen que llorar, que el amor de una madre no vale para nada! Pero algo dentro de ellas grita fuerte.. porque esos pequeños seres que ahora lloran desconsolados han sido parte de ellas mismas y todavía lo son a pesar de la obvia separación física. El continuum que habita esos cuerpecitos también habita el cuerpo de sus madres.. y es el que las empuja a consolar a sus hijos, a protegerles, .. si una madre no tuviera estos fuertes impulsos cómo hubiéramos podido sobrevivir como especie? Pero en estas mujeres el continuum social se impone sobre el continuum de la vida.

Hay otras mujeres que quizá no se esperaban lo que les está pasando.. algo les hace querer tener a sus bebes en sus brazos todo el rato! su continuum social consigue mantener a raya a su continuum biológico mientras las condiciones son normales pero en cuanto éstas se muestran adversas y la cría llora es el continuum biológico quién domina la situación y esa madre, que se ha estado aguantando las ganas de coger a su bebe, enseguida lo toma entre sus brazos y se lo acerca al pecho sintiendo un gran alivio. En estas mujeres hay una lucha de continuums y pronto acabará por imponerse uno. Cuál de ellos será dependerá en gran medida del entorno de la mujer.

Pero también se ven a madres con sus bebes y niños en brazos, apoyadas en portabebés que les permiten mantenerlos pegaditos a sus cuerpos mientras realizan otras tareas, sin tener que soltarlos para nada.. ni siquiera para darles de mamar. Son mujeres que se escuchan a través de sus hijos.. y así logran saber que lo que sus recién nacidos necesitan es justamente lo que tenían en el útero de su madre, comida sin restricción, movimiento vital y calor corporal. Y solo el cuerpo de una madre es capaz de ofrecer ésto.  En estas mujeres el continuum biológico se torna más fuerte que el continuum social. Qué maravillosa es la vida! no deja de darnos oportunidades una y otra vez!

Pero por qué tenemos que elegir entre nuestra condición biológica y la social? Porque la sociedad se empeña en desterrar de nuestros cuerpos la sabiduría de la Naturaleza? El reto que se nos presenta como especie es justamente éste.. ser seres sociales sin renunciar a nuestro pasado biológico, nuestra esencia natural, nuestro instinto animal. Y para conseguir ésto habrá que empezar por el principio mismo de la vida.. cuando el continuum se muestra con toda su fuerza. En nuestros hospitales, nuestros profesionales no respetan la vida.. la han reducido a una mera intervención rutinaria y a sus protagonistas se les ha despojado de su esencia divina en éste milagro que es la vida. Somos extraídos y anulados.. suena exagerado pero es así en muchísimos hospitales de todo el planeta! Empecemos por el principio y el resto vendrá solo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Sobre mi hijo y los de su edad


 Nunca consideramos a mi hija una niña tranquila.. hasta que llegó su hermano. Y que conste que no soy amiga de las comparaciones.. pero tod@s l@s m(p)adres con más de un hijo saben que son inevitables.. y es que no deja de sorprendernos el hecho de que dos bollitos hechos con los mismos ingredientes y cocinados en el mismo horno puedan ser tan diferentes! Pero ahí la maravilla de la vida.. cada persona es única e irrepetible. Y solo es que mi hijo es más.. como decirlo.. extremo que su hermana. Le gustan las alturas.. subir, trepar, saltar, .. y él mismo se pone retos a superar.. le he visto poner una silla encima de otra y sentarse en lo alto. Y nosotros hemos incurrido en un error.. pensar que lo sabíamos todo sobre esta edad.. como ya habíamos pasado por aquí antes.. pero no con J! lo que vivimos fue con L!

J ahora tiene 19 meses. Muchas madres coincidimos en que esta etapa, entre el año y los dos años, es agotadora.. "la peor" decimos como si fuéramos mártires resignadas.. aunque a un@ buen observador@ no se le escapará la sonrisilla que nos asoma mientras miramos a nuestros retoñitos corretear.. aunque tampoco hace falta ser tan buen observador porque la frase siempre acaba con un "pero ahora están para comérselos, eh?" y entonces nuestras sonrisas se muestran en todo su esplendor.

A mí esta edad me parece muy delicada. Sí.. porque es a esta edad cuando empiezan a mostrar su voluntad de forma más contundente y eso a muchos padres les asusta. Es una etapa de exploración del medio, de probar hasta dónde son capaces, de experimentar con nuestras reacciones.. y es lo que necesitan hacer para un desarrollo óptimo. A esta edad empezamos a darnos cuenta de que entienden.. cuando les decimos "lleva esto a papá" y van y se lo llevan nos quedamos pasmadas "si entiende!". Pero que vayan entendiendo no significa que estén preparados para hacer todo lo que esperamos de ellos y mucho menos que obedezcan todas nuestras ordenes. Por ejemplo, es muy común que estén comiendo y de repente empiecen a tirar la comida al suelo.. les decimos que la comida es para comer y ellos siguen tirándola.. much@s m(p)adres se toman ésto como una ofensa, como un reto porque "ya entiende lo que le digo". Sí, ya se que entiende un montón de cosas pero tu hijo de año y pico está descubriendo la gravedad! y además se está dando cuenta de que cada vez que tira algo al suelo provoca una reacción a su alrededor y eso es un juego de control para él. De verdad que no lo hace para fastidiar.

Para mí esta edad es un punto de inflexión en el camino de hacerse de un@ m(p)adre. Puede que hasta ahora hayamos visto al bebé que teníamos entre brazos como un ser lleno de pura necesidad y que le hayamos atendido sin dudar de sus intenciones.. pero a esta edad algun@s m(p)adres empiezan a dudar.. y hay que elegir (la mayoría de las veces inconscientemente) entre ver a nuestr@ hij@ como un enemigo o como lo que es, un bebe de un año.  Es entonces cuando algun@s de l@s m(p)adres que deciden ver a sus hijos como enemigos, como "pequeños tiranos" que se les llama, empiezan a dar los primeros azotes a sus hijos amparándose en el "es que tiene que aprender a..", empiezan las amenazas, los castigos, los gritos, los chantajes.. y es entonces cuando los niños, en el momento en el que tanto necesitan que les acompañemos, que seamos su referencia segura en un mundo nuevo y desconocido, no nos encuentran a su lado, nos oponemos a sus impulsos naturales y ellos se encuentran.. incomprendidos, frustrados y perdidos ante un basto campo de sensaciones, emociones, caras, caminos, .. nuevos. En una etapa donde casi no se conoce el miedo, l@s m(p)adres nos apresuramos a mostrárselo en lugar de alentar esa valentía innata. Es una pena.. porque esos miedos solo nos pertenecen a nosotros y no les hacemos ningún favor traspasándoles algo innecesario que les limitará en su despertar a la vida. Esos miedos infundados confunden a su continuum y el niño se aleja poco a poco de la valiosa herramienta que la Naturaleza dispuso para su supervivencia.

Entonces veamos.. qué necesitan mi hijo y los de su edad? necesitan explorar, explorar y explorar.. explorar el mundo físico y el mundo emocional.. y seguridad para hacerlo. Nos necesitan cerca de ellos, sin interferir, cuando están en los columpios probándose hasta dónde son capaces y superando lo que consiguieron ayer.. nos necesitan cuando sus emociones les desbordan y no saben manejarlas y se frustran y se enfadan y nos pegan o se pegan, ahí nos necesitan disponibles y amorosos no castigadores y lejanos.

Y.. qué es lo que no necesitan mi hijo y los de su edad? no necesitan que les digamos "no" continuamente, no necesitan que les pongamos límites limitadores de libertad.. si acaso límites de seguridad, no necesitan que les frustremos más de lo que la propia vida lo hace, no necesitan que les recordemos constantemente que se van a caer.. porque entonces se caerán.. mejor estar cerca para que se apoyen en nosotros cuando lo necesiten, no necesitan que les digamos que no pueden hacer todo lo que les de la gana.. eso ya lo saben ellos, no necesitan que les mostremos quién manda.. porque ellos están deseosos de agradarnos, no necesitan aprender que la vida es dura.. porque no tiene que ser así, no necesitan que les metamos prisa para crecer.. lo harán de todos modos.

Y.. qué necesitamos l@s m(p)adres de niños de la edad de mi hijo? Necesitamos confiar en ellos.. en su sabiduría y autorregulación.. en su continuum, y necesitamos confianza en nosotros.. en que estamos haciendo lo correcto. Necesitamos kilos y kilos de paciencia.. y más kilos, y energía.. mucha energía! necesitamos la capacidad de mirarnos dentro para no dejar que nuestra historia interfiera entre ellos y nosotros, necesitamos tirarnos al suelo y ver el mundo desde ahí.. desde donde lo ven nuestros niños.. solo así entenderemos ciertas cosas, necesitamos apoyo para cuando tengamos que recobrar el aliento, necesitamos ser capaces de pedir disculpas cuando nos equivoquemos.. eso nos librará de la culpa y nos hará responsables de nuestros actos, necesitamos recordar que ellos aprenden del ejemplo. Necesitamos estar en forma.. física y mentalmente.

¿Y qué es lo que no necesitamos l@s m(p)adres de niños de la edad de mi hijo? no necesitamos que ningún aprendiz de bruj@ nos augure el futuro, solo eso..

El criar con amor y respeto significa confiar..y aquí otra peculiaridad de esta edad.. el que quiera resultados nos los va a tener ahora y esto puede hacer que nos asalten las dudas "¿lo estaré haciendo bien?". Este es un tiempo de trabajar.. entendiendo trabajar como cultivar el amor, el respeto y la confianza.. el fruto se verá claramente más adelante. Siguiendo con el ejemplo de tirar la comida.. podemos confiar en que es una etapa que pasará sola (y así es) o podemos verlo como un desafío y utilizar métodos pocos respetuosos para cambiar esa conducta propia de su edad. Puede que en el segundo caso se consiga cambiar el comportamiento del niño y el padre puede decir que ve "resultados". Sin embargo, si respetamos los ritmos de nuestros hijos no intentaremos erradicar esta conducta. Y entonces qué? le dejo tirar toda la comida que quiera al suelo? puede preguntarse alguien. Pues decisión de cada uno será.. en nuestro caso, hay veces que mi hijo hace uno o dos lanzamientos y no va a más.. pues no pasa nada.. otras veces le da un arrebato y empieza a vaciar el plato puñado a puñado y entonces retiro el plato de su alcance. Depende mucho de la situación en concreto.. si estamos en casa o fuera, según la comida que haya en el plato, si tenemos tiempo para jugar y recoger o no disponemos de ese tiempo.. o de ganas! en fin.. no hay recetas a seguir.. toca improvisar!

Como dice mi amiga Colo, "me encuentro en un estado de aprendizaje y fascinación continuo, cada avance, cada gesto que va madurando me coloca en el punto exacto que vivimos y me permito detenerme a saborearlo." Esa es la actitud para disfrutar de nuestro pequeño de año y pico y que él disfrute de nosotros. No perdamos la oportunidad y dejémos que nuestros niños nos recuerden esa otra forma de mirar al mundo!

jueves, 2 de junio de 2011

Sobre la desobediencia (o la obediencia que es lo mismo) y las expectativas.


No me gusta la idea de niños obedientes, niños sumisos que hacen sin rechistar lo que dice el adulto, porque me parece antinatural! La naturaleza curiosa, imparable e inocente del niño no le permite pararse en seco y renunciar a las maravillas que le rodean. Bueno.. pues aun creyendo firmemente que esto es así me descubría en mi día a día pensando "es que no me hace ni caso!" Y cuando este pensamiento aparecía en mi cabeza ya estaba perdida. Unas ansias de control y un pánico al descontrol me cegaban y ya solo importaba que "me hiciera caso". Cuando pronunciaba la frase "pero hazme caso" me sentía rara. Luego mas calmada me apresuraba a explicar a mi hija que yo no quiero que me haga caso "porque si" pero me gustaría que me escuchara y si no esta de acuerdo con lo que la pido que me lo diga y podemos acordar algo juntas. Uhmmm, igual con 3 años y medio es demasiado pronto para esperar esto pero yo me quedaba mas tranquila haciéndole llegar el mensaje.. "ya lo ira interiorizando" me decía.

Bueno.. pues en este tema he estado enfrascada las ultimas semanas. He reflexionado mucho sobre la desobediencia (o la obediencia que es lo mismo). No quiero niños obedientes pero luego en la vida diaria se dan muchas situaciones en las que quiero que me hagan caso. Y que hacer cuando no te hacen caso? Como conseguir que te hagan caso? Y si no quieren hacerte caso?! Hay que obligarles a que te hagan caso? Como?! Vale.. esta claro que no les voy a obligar a hacerme caso porque no uso "el obligar", no se me ocurre ninguna forma de obligar que me guste, ni castigos, ni chantaje emocional ni por supuesto castigo físico. Entonces, si no quieren hacer caso no puedo hacer nada para cambiar esa situación, tengo que aceptarla, deciden no hacer lo que les pido, bien.. tengo que respetar su decisión. Pero.. y así se queda esto? A mi me seguia carcomiendo algo por dentro, en ocasiones sentia impotencia y frustración, otras veces dudas, muchas dudas.. "¿estoy haciendo bien?". La cuestion es.. si no espero obediencia ciega, entonces que espero? Que espero?! Aqui esta el problema!.. en mis expectativas!. Si no se cumplen yo me siento frustada, si no se cumplen la "culpa" (que palabra tan horrible) es de mis hijos.. porque "no me hacen caso".  Ajá! os pille expectativas, vosotras sois las responsables de mi desasosiego.

Una vez aclarado el tema, no me ha costado nada dejar a un lado las expectativas. Cuando pido algo a mis hijos soy consciente de que puedo recibir un "no" de mil formas distintas y yo les respeto. Esto no quiere decir que me quede como una boba encogida de hombros y diciendo "ah, vale". Si es el caso, habra que encontrar la forma de que tanto sus necesidades como las mias queden satisfechas.

Por ejemplo, tipica escena, mi hija se dirige a la habitación en la que esta dormido su hermano, le pido que no entre porque esta dormido, si ella sigue adelante voy y la cojo impidiendola que llegue a la habitación. Le repito que su hermano esta dormido y le pregunto que quiere hacer en la habitacion. Igual solo quiere coger un juguete y no tiene ninguna intención de despertar a su hermano (como yo había supuesto). Y como hablando se entiende la gente, podemos llegar a un acuerdo, por ejemplo, yo entro a la habitación a coger lo que ella quería.
¿Y si su intencion era precisamente la de despertar a su hermano? Bueno.. pues habra que averiguar que hay detras. ¿Se aburre y quiere jugar? ¿Es una llamada de atencion? Sea lo que sea.. es una necesidad a tener en cuenta. No nos podemos quedar en un simple "que te he dicho que no entres en la habitacion y punto".

Se dan tantas, tantas, tantas y tantas situaciones diariamente que no podemos esperar aplicar siempre la misma formula.. porque no es tan facil.. pero si estamos conectados con las necesidades y emociones de nuestros hijos y por encima de todo les respetamos, sabremos que decir y hacer en cada momento.

En mis reflexiones sobre la desobediencia (o la obediencia que es lo mismo) aparece continuamente el respeto. Muchos padres y madres temen que el hecho de que sus hijos les desobedezcan significa que no les respetan. Con todo lo dicho anteriormente, creo que es precisamente al contrario, nuestros hijos nos desobedecen cuando no les respetamos. Otro tema interesante.. el respeto.

Como ya he dicho, infinidad de veces he dudado de mi misma preguntandome si no era demasiado permisiva, si no criaria hijos caprichosos, tiranos y solo preocupados en sus propias necesidades.. y sigo dudando en determinados momentos.. pero realmente estoy convencida de que un niño tratado con amor y respeto, que es valorado y tenido en cuenta se relacionara con los demas desde el amor y el respeto.