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martes, 18 de septiembre de 2012
Después del cole
Empieza el cole y ahí que van la mayoría de los niños, los míos incluídos. J ha empezado este año en infantil y L lo terminará este curso. Aunque en nuestro caso no hay (casi) resistencia por su parte veo claramente cómo les afecta la vivencia en la escuela. Y es que claro, me pongo en situación, una profesora para 18-19 niños (en otros casos el ratio es mayor), tiene que ejercer un control para dominar la situación.. y casi siempre el resultado es reprimir esas energías inmensas e imparables.. para mí lo ideal sería canalizarlas pero lo entiendo (o no).. los recursos son los que hay.
Además, si tenemos en cuenta que los más pequeños están todavía en fase de pre-socialización podemos entender que para ellos el resto de compañeros son "la competencia" y no cuesta imaginar la de situaciones que les provocarán frustración, dolor, agotamiento de tanto competir y pelear.. y encima sin mamá cerca!
Dándome cuenta de todo ésto, pongo especial cuidado en que mis hijos no tengan que reprimir nada más el resto del día. Lo bueno que tienen los niños es que no se quedan con nada que les sobre.. y aquello que se quedó atascado en el cole sale en cuanto se liberan. Y muy habitualmente sale en forma de lloros, de gritos, de peleas, de "noooo", de "tontaaa".. las emociones que se generan cuando un@ es reprimido no son de las más amigables, la verdad, y luego, cuando pueden por fin, se manifiestan abruptamente. Y los pequeños necesitan contar con la comprensión y ayuda de sus padres para librarse de lo que les oprime.
No todos los niños lo vivirán así, estoy segura, sin embargo yo si veo algo de esto en mis hijos y en muchos niños de alrededor. Los comentarios habituales de estos días me lo confirman: "están mis hijos..", "lleva unos días más llorón..", " vaya carácter ha sacado al empezar la escuela!". Hoy en la frutería la tendera ha preguntado a una niña de unos 3 años que qué tal en el cole y su madre se ha apresurado a contestar "en la escuela muy bien.. en casa muy mal" y enseguida ha añadido que no deja de llorar y que no le de el chupachús que estaba castigada.
Me apena profundamente pensar que los niños, después del cole, no encuentren lo que necesitan, unos brazos amorosos y comprensivos, sensibles y atentos a lo que pueda estar pasando en ese pequeño cuerpecito, dispuestos a absorver y dar validez a las posibles emociones que han surgido mientras estaban "solos" "ahí fuera". Este me parece uno de esos momentos en los que pararse y atenderles con todos nuestros sentidos, esforzándonos por mirarles más allá de donde estamos acostumbrados, lidiar con nuestras propias emociones y no dejar que interfieran en nuestro acompañamiento porque ahora los que apremian son ellos. Me pongo como objetivo estos días no permitir que me alcancen las explosiones de emociones contenidas sino absorverlas y liberarlas.. y la forma que he encontrado de descargarnos tod@s es.. reír y jugar y correr y no parar de reir y llorar si hace falta y volver a reír y bailar y reír y reír y reír :D
Y es que os imagináis salir de trabajar y estar con alguién que os siga diciendo qué, cómo y cuándo sin casi tener espacio para elegir nada? los adultos salen de trabajar y tienen otras obligaciones, de acuerdo, pero en algún momento del día hacen lo que quieren, lo que les apetece.. unos van al gimnasio, otros se reunen con amigos para tomar algo, otros se tiran en el sofá a hacer nada (que está muy bién), algunos van a correr, a la piscina, a yoga, al cine, leen, pintan, cocinan, .. casi todo el mundo tiene esa actividad que le permite liberarse, el "ahora yo".
Hace un ratito cuando nos disponíamos a cenar L, que se resisitía a la voz de "a cenar", ha acabado diciendo.. "sí quiero cenar! PERO CUANDO YO QUIERA!". Mi compañero y yo nos hemos mirado al instante comprendiendo lo que pasaba.. "vale L, la cena la tienes lista para cuando quieras" y tras un suspiro que he entendido como un "gracias" ha venido a sentarse con nosotros.. y hemos tenido una cena llena de risas.
Cuánto durará la adaptación? no tengo idea.. pero si no podemos cambiar el colegio (que esa es otra lucha) tendremos que cambiar (o afinar) el entorno familiar. Y si no sabéis por dónde empezar.. REIROS!
miércoles, 22 de agosto de 2012
Cuando lo "malo" se convierte en legal
Si el cliente está comprando,
y la pasta aumentando,
y la publi sigue engañando,
y las leyes ayudando.
Qué importa seguir talando
si me están gratificando?
Está mal? Tan malo tal vez se me ve?"
En el mundo en el que vivimos, las "cosas", en el más amplio sentido de la palabra, han dejado de estar bién o mal para pasar a ser legales o ilegales. Hemos dejado de actuar según una ética, una moral para hacerlo según lo que dictan las leyes. Y las leyes en muchos casos no son muy éticas, todos lo sabemos. Por eso hay grandes empresas de todo tipo (alimentarias, farmaceúticas, textiles, etc, etc, etc, ..) que, amparadas en las leyes hacen verdaderas atrocidades con el planeta con las personas y con los seres vivos en general. Y "está bién" porque están dentro del marco legal, que no moral.
Pero ésto también llega a los ciudadanos de a pie. Por ejemplo, prohibir fumar en determidados lugares deja carta blanca para fumar donde no está prohibido, en lugar de que las personas se hagan cargo de sus actos, se hagan responsables! y antes de encender un cigarrillo miren a su alrededor y valoren si hacerlo o no, sin importar tanto el sitio como las personas que están en ese momento.
Otro ejemplo, la polémica ley que prohíbe el maltrato corporal a los niños da una idea de la falta de valores humanos que vivimos hoy en día. Cómo es posible que haga falta prohíbir algo así? Si atenta contra los derechos humanos! Todos tenemos derecho a ser tratados dignamente! Además, esta ley reduce la violencia contra los niños a la meramente corporal.. dejando fuera la sutil violencia emocional en sus millones de facetas. Si nos moviéramos en otro nivel..se abordaría la violencia desde la concienciación, la educación, sin embargo las leyes perjudican ésta vía de actuación porque a muchos les conviene quedarse en la legalidad y pasar de la moralidad. Si es legal está "bien".
Aclaro, para que la polémica no se desvíe, que no me estoy posicionando ante las leyes que estoy poniendo de ejemplo. No digo que esté de acuerdo ni no lo esté en que se prohíba fumar o pegar a los niños.. lo que digo es que cuanto más grande se hace el campo legal menos lugar se deja para la ética.. hasta tal punto que las personas ya no saben muy bién si pueden/deben hacer las cosas si no es preguntándose si es legal o no.. nos estamos quedando sin referencia moral porque en la sociedad en la que vivimos esto de los valores está quedando en desuso. Las leyes han sustituído a la moral.
Y qué podemos hacer ahora? quizá vaya siendo el momento de que retomemos las riendas de nuestra vida y no se las dejemos a terceros. A algunos ésto les parecerá una utopía según como está montado el sistema y teniendo en cuenta el momento que atravesamos. Sin embargo, no se trata de trazar un gran plan sino de hacernos cargo de las pequeñas cosas que se nos presentan día a día. Recuerdo leer hace unos días una noticia referente a los recortes de Sanidad, el Gobierno quiere que la Seguridad Social deje de atender a las personas sin papeles y muchos médicos expresaban su intención de acogerse a la objeción de conciencia. No tienes que hacer caso a una autoridad exterior que atente contra tu moral, lo legal no siempre es "bueno" y no tienes por qué aceptarlo.
Hay un gran conjunto de valores humanos, para cada uno de nosotros puede ser más apremiante uno que otro, sin embargo.. según como lo veo.. la base de todos ellos está en el respeto.. respeto a uno mismo, respeto al prójimo, respeto a los animales, respeto al planeta, .. RESPETO. Y en la responsabilidad de nuestros actos. A partir de ahí se puede ir hilando tan fino como se quiera para crear nuestra propia moral.
Como madre me preocupa que mis hijos lleguen a convertirse en adultos que se muevan según su propia escala de valores y me temo que no ayudaré al sistema para hacer de mis hijos personas sumisas y sin referencia de valores para que puedan imprimir sobre ellos lo que mejor les convenga. Sigo viendo en los niños la esperanza y sigo viendo en las ma(pa)dres la posibilidad de cambio.
Eres tan libre como quieras ser.
jueves, 26 de julio de 2012
Esta niña no come nada
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| Silvia Bautista |
Mis padres han estado en casa unos días.. y mi madre está preocupada.. "esta niña no come nada" repetía. Lo cierto es que L no es de comer mucho.. incluso hay veces que se salta comidas enteras. Ya sabéis que hay gente que tiene una idea muy clara de lo que un niño tiene que comer y si no se cumplen sus expectativas pues se preocupan.. sí, se preocupan de verdad, porque piensan que el niño o niña llegará a enfermar.. y eso es lo que le pasa a mi madre.
Me dice "es que no le dices nada! no te digo que le obligues pero insistele un poco!" Y me puse a pensar.. y si le insistiera un poco? qué pasaría? me imaginé a L diciendo "no quiero más" y yo diciéndole "venga L, come un poco más" y ella repitiéndome que no. Cuál sería el siguiente paso? supongo que chantajearle con algo, no? "come un poco más y luego te compro un helado". Puede que así consiguiera algo, sí! A L le encantan los helados! Y supongo también que llegaría un día en el que a L no le mereciera la pena vender su cuerpo (porque se trata de su cuerpo) por un helado. Aquí igual ya me habría cargado el gusto de mi hija por los helados.. una verdadera pena porque para ella es un auténtico placer. Sigo suponiendo.. lo siguiente sería recurrir a la amenaza o castigo "si no comes un poco más no hay postre" y de ahí para arriba.. endureciéndo el castigo, amenazando con cosas más importantes para ella.. A estas alturas, me pongo en la piel de mi hija y me imagino que para mi pequeña la hora de la comida se habrá convertido en un momento estresante, en el que come lo que yo considero que tiene que comer o algo chungo le va a ocurrir. Y si a mí me parece que ha comido suficiente ella se sentirá.. aliviada? lo que es seguro es que para entonces mi hija habrá dejado de escuchar a su cuerpo, sus sensaciones de hambre y saciedad, porque habrá aprendido que el hacer caso a su cuerpo puede traerle problemas.
Creo que mi madre no pensó en todo ésto cuando me dijo que insistiera un poco. Me reafirmo en mi decisión de respetar a mi hija y a su cuerpo, en lo importante que me parece que ella preste atención a sus sensaciones corporales. A mí me da seguridad el saber que ella sabrá cuidarse.. que comerá cuándo tenga hambre y parará cuando se sienta saciada, no necesitará de nadie que le diga cuánto necesita comer porque nadie mejor que ella lo sabe. No creo que merezca la pena 2 cucharadas más a cambio de minar la confianza de mi hija en mí y de arrebatarle la posibilidad de disfrutar de uno de los placeres de la vida, la comida.
Un día de los que estaban mis padres J vomitó una tarde y recordando ese momento le decía yo a mi madre.. y si le hubiera insistido a J para que comiera más sin saber que tenía mal la tripa? porque éso solo lo sabe el cuerpo que lo está sufriendo y un niño no siempre es capaz de verbalizarlo.. sin olvidar que, aunque lo verbalice, en muchas ocasiones no se cree a los niños temiendo "lo listos que son". Es que no podemos comportantos con tanta prepotencia ante los niños! Me angustia imaginarme a alguien en esta situación.. es como meter el dedo en una herida.
Entonces, las madres y los padres no tenemos nada que hacer en ésto de la comida? Tenemos y mucho! Nuestra responsabilidad es ofrecerles comida sana y mostrarles hábitos saludables a través de nuestros propios cuerpos. El cuándo y cuánto comer ya no nos pertenece a nosotr@s. Yo confío en mi hija, confío en la Naturaleza que se manifiesta a través de mi hija, sé que ella no se va a dejar morir de hambre teniendo comida a su disposición. Y para tranquilidad de mi madre diré que si me equivoco y mi niña empieza a enfermar por no comer lo suficiente (cosa que dudo si tiene a su alcance comida sana) lo veré, veré los cambios que indiquen que algo no va bién.. no le dejaré morir de hambre, no lo haré.
Otra cosa que me parece que está a cargo de los padres es hacer del momento de la comida (cuando digo comida me refiero a las comidas del día) un momento agradable, un momento para disfrutar en familia. Y para ésto es fundamental incluir a los niños en las comidas desde el principio. Como suelo decir, siempre teniendo en cuenta las capacidades del niño o niña según su edad. En mi casa, por ejemplo, con 4 y 2 años, no aguantan en la mesa más que el rato que están comiendo.. a veces ni eso, luego se levantan y andan revoloteando por ahí cerca. Otra cosa que en mi casa se da mucho es ésta situación.. están comiendo, ya no quieren más, comen un yogurt y después siguen comiendo lo que habían dejado en el plato. Imaginaos si mi compañero y yo nos plantáramos en "el postre no se come hasta que hemos terminado todos de comer", en un intento por enseñar formas de comportarse en la mesa.. el momento agradable se convertiría en caos porque el pequeño no tiene la capacidad de esperar a que el resto termine de comer y, en este caso, no vamos a exigir a la mayor algo que no hacemos con su hermano, y por otro lado, puede que no sucediera lo que sucede ahora.. que muchas veces siguen comiendo después del postre! El comportarse en la mesa lo asimilarán seguro si comparten este momento con nosotros, lo harán sin que ellos ni nosotros nos demos cuenta de ello.. sin necesidad de luchas de poder.
Así que bueno, como en casi todo.. el tema de la comida se llevará en cada casa según los gustos, habitos, costumbres, necesidades.. y teniendo en cuenta a todos los miembros de la familia todo irá bien. Buen provecho!
lunes, 14 de mayo de 2012
El Don de la Vulnerabilidad
Con el permiso de mi amiga Colo voy a
seguir con la cadena de reflexiones en la que nos hemos metido sin
querer. Hace unos días ella publicaba esta entrada, Fragilidad, y su
último párrafo me dejó pensando..
Estoy convencida de que esto nos beneficia en muchos aspectos, porque la tensión sostenida también la respiran nuestros hijos y tanto como podemos precisar nosotras comprensión y aceptación, ellos son igualmente dignos de ello, sepan hablarnos o no, y precisamente al percibirlos en un momento difícil quizá estén tratando de hacernos llegar estos mismos sentimientos, su fragilidad.
El círculo se puede extender también a ellos.
Es precisamente lo que destaco en
negrita lo que me ha hecho pensar.. la fragilidad de los niños.. y
yo voy a usar otra palabra.. vulnerabilidad.. porque los niños son
vulnerables, creo que eso nadie lo pone en duda, sin embargo no me
refiero a esa vulnerabilidad-débil del que necesita a otro para
subsistir, no.. a lo que me refiero es a esa capacidad de pedir lo
que uno necesita, de proveérselo él mismo a través de las demandas
necesarias, sin el don de la vulnerabilidad la (super)vivencia se
complica. Esto parece obvio, pedir lo que se necesita, pero a la
mayoría de los adultos nos cuesta horrores pedir lo que
verdaderamente necesitamos.. y es que se requiere de una gran fortaleza para ello.. fortaleza para mostrarse sin máscaras ante los
demás y ante uno mismo.. y los niños la tienen! Ellos son
auténticos.. se muestran tal cuál, con una naturalidad que a menudo
nos deja pasmados.
Sin embargo, yo diría que en nuestra cultura todos los adultos viajan por la vida con una coraza bien gorda.. algunos de nosotros invertimos mucha energía en traspasar sus diferentes capas para mirar que hay dentro, para descubrir y dejar salir lo que con tanto empeño escondimos sin saber cuándo ni por qué. Y aquí está la cuestión.. en qué punto del camino un niño se pone su primera capa de coraza? y.. por qué? Mucho me temo que somos los adultos quienes, temerosos en nuestro cascarón y sumidos en la inconsciencia, sin conocer el poder del don de la vulnerabilidad, les alentamos a esconderse a ellos también. A mí, como madre, me preocupa éste hecho y me gustaría reconocer los momentos en los que puede llegar a suceder. Ya sé que no soy "el mundo" de mis hijos y que todo lo que intento evitarles lo encontrarán ahí fuera.. lo sé.. pero me gusta pensar que en mí y en su padre, por lo menos, tienen un refugio seguro y una referencia de trato digno.
Sin entrar en consideraciones teóricas sobre las corazas emocionales (que por otro lado, no las tengo) me parece lógico pensar que una forma de no contribuír a que nuestros hijos las necesiten es dejándoles ser ellos mismos. Porque ellos ya "son" cuando nacen.. no son proyectos de personas a los que nosotros, sus padres, debemos dar forma.. no.. no debemos "convertirlos en" ni limarles ningún rasgo que no nos guste. Y me refiero a lo innato, claro.. a su temperamento, a sus gustos y preferencias, a sus propios procesos para ir integrando el mundo que les rodea. Y ésto implica el aceptarles tal cual son.. una aceptación que en muchos casos nos va a enfrentar a nosotros mismos poniéndo en evidencia nuestras propias carencias.. tradúzcase "nuestras propias corazas" que se agitarán para realizar el trabajo para el que fueron creadas.. defendernos del dolor ante determinadas emociones. Una vez más vemos como el papel de madres y padres pasa por trabajar en nosotros mismos más que sobre nuestros hijos.
Y parándonos a pensar en esa capacidad de pedir lo que uno necesita, resulta apremiante atender las demandas de nuestros pequeños.. porque nadie pide lo que no necesita.. y ellos menos. Bien es cierto que a menudo no saben realizar una petición directa.. eso también nos pasa a los adultos.. y es entonces cuando algunos pueden interpretarlas como caprichos o incluso manipulación.. pero es importante interpretar estas señales como auténticas demandas y no dejar al niño con la frustración de no ser atendido. Aclaro que atender la demanda de un niño no significa hacer siempre lo que él pide.. porque no es lo mismo pedir un juguete de un escaparate, que un vaso de agua, o brazos, o ir en el asiento delantero sin sillita de seguridad.. habrá que valorar y en algunos casos mirar detrás. Sin embargo hay algunas necesidades que no se pueden desestimar como la atención, por ejemplo, donde desembocan muchas peticiones desplazas y algo bastante subvalorado en el mundo adulto para con los niños. Atención en forma de brazos, contacto, miradas, tiempo compartido.. eso es tan necesario para el niño como comer o dormir, es alimento para su ser auténtico. Escucho a muchos padres decir con desdén "lo que quiere es atención" como si estuvieran pidiendo la luna o algo a lo que no tienen derecho.. y que lo tenga que pedir así! eso no te hace pensar?! Si no atendemos sus demandas, en el sentido de considerarlas, puede que dejen de realizarlas y eso sería catastrófico.
Con todo ésto, veo mi papel de madre en los primeros años de mis hijos como una protectora de su ser auténtico.. en esos primeros años en los que el entorno tantísimo influye en el desarrollo de su persona. Luego ya extenderán las alas y alzarán el vuelo ellos solos.. y llegado ese momento me daría mucha tranquilidad el saber que mantienen su fortaleza.. aquella con la que nacieron, que mantienen el don de la vulnerabilidad que les permitirá darse lo que necesitan.
Sin embargo, yo diría que en nuestra cultura todos los adultos viajan por la vida con una coraza bien gorda.. algunos de nosotros invertimos mucha energía en traspasar sus diferentes capas para mirar que hay dentro, para descubrir y dejar salir lo que con tanto empeño escondimos sin saber cuándo ni por qué. Y aquí está la cuestión.. en qué punto del camino un niño se pone su primera capa de coraza? y.. por qué? Mucho me temo que somos los adultos quienes, temerosos en nuestro cascarón y sumidos en la inconsciencia, sin conocer el poder del don de la vulnerabilidad, les alentamos a esconderse a ellos también. A mí, como madre, me preocupa éste hecho y me gustaría reconocer los momentos en los que puede llegar a suceder. Ya sé que no soy "el mundo" de mis hijos y que todo lo que intento evitarles lo encontrarán ahí fuera.. lo sé.. pero me gusta pensar que en mí y en su padre, por lo menos, tienen un refugio seguro y una referencia de trato digno.
Sin entrar en consideraciones teóricas sobre las corazas emocionales (que por otro lado, no las tengo) me parece lógico pensar que una forma de no contribuír a que nuestros hijos las necesiten es dejándoles ser ellos mismos. Porque ellos ya "son" cuando nacen.. no son proyectos de personas a los que nosotros, sus padres, debemos dar forma.. no.. no debemos "convertirlos en" ni limarles ningún rasgo que no nos guste. Y me refiero a lo innato, claro.. a su temperamento, a sus gustos y preferencias, a sus propios procesos para ir integrando el mundo que les rodea. Y ésto implica el aceptarles tal cual son.. una aceptación que en muchos casos nos va a enfrentar a nosotros mismos poniéndo en evidencia nuestras propias carencias.. tradúzcase "nuestras propias corazas" que se agitarán para realizar el trabajo para el que fueron creadas.. defendernos del dolor ante determinadas emociones. Una vez más vemos como el papel de madres y padres pasa por trabajar en nosotros mismos más que sobre nuestros hijos.
Y parándonos a pensar en esa capacidad de pedir lo que uno necesita, resulta apremiante atender las demandas de nuestros pequeños.. porque nadie pide lo que no necesita.. y ellos menos. Bien es cierto que a menudo no saben realizar una petición directa.. eso también nos pasa a los adultos.. y es entonces cuando algunos pueden interpretarlas como caprichos o incluso manipulación.. pero es importante interpretar estas señales como auténticas demandas y no dejar al niño con la frustración de no ser atendido. Aclaro que atender la demanda de un niño no significa hacer siempre lo que él pide.. porque no es lo mismo pedir un juguete de un escaparate, que un vaso de agua, o brazos, o ir en el asiento delantero sin sillita de seguridad.. habrá que valorar y en algunos casos mirar detrás. Sin embargo hay algunas necesidades que no se pueden desestimar como la atención, por ejemplo, donde desembocan muchas peticiones desplazas y algo bastante subvalorado en el mundo adulto para con los niños. Atención en forma de brazos, contacto, miradas, tiempo compartido.. eso es tan necesario para el niño como comer o dormir, es alimento para su ser auténtico. Escucho a muchos padres decir con desdén "lo que quiere es atención" como si estuvieran pidiendo la luna o algo a lo que no tienen derecho.. y que lo tenga que pedir así! eso no te hace pensar?! Si no atendemos sus demandas, en el sentido de considerarlas, puede que dejen de realizarlas y eso sería catastrófico.
Con todo ésto, veo mi papel de madre en los primeros años de mis hijos como una protectora de su ser auténtico.. en esos primeros años en los que el entorno tantísimo influye en el desarrollo de su persona. Luego ya extenderán las alas y alzarán el vuelo ellos solos.. y llegado ese momento me daría mucha tranquilidad el saber que mantienen su fortaleza.. aquella con la que nacieron, que mantienen el don de la vulnerabilidad que les permitirá darse lo que necesitan.
sábado, 28 de enero de 2012
Parto artesanal
Leía hace unos días una entrevista a Michel Odent en el que el periodista le preguntaba por los partos artesanales. Nunca había oido antes esta expresión, parto artesanal, pero me encantó! Encierra mucho significado! Para mí, algo artesanal es algo único, irrepetible, hecho con dedicación, con atención y con amor. Así deberían verse los partos, como algo único e irrepetible y deberían atenderse con total dedicación, atención y mucho amor. Digo que deberían verse porque realmente son así, cada parto es único e irrepetible porque cada mujer y cada ser que nace son únicos y se encuentran en un momento irrepetible de su historia. El nacimiento, el misterio de la vida, momento transcendental y sagrado en madre e hijo, .. nos ponemos al servicio de la vida o lo que es lo mismo, la vida se abre camino a través del amor y de nuestros cuerpos palpitantes al unísono con el universo, con todas las energías que no vemos pero podemos sentir si nos dejamos.. en realidad somos parte de esas energías.. si, hasta tú que en este momento me miras con recelo eres parte de ellas. Si esto no es artesanía no se lo que es.
Sin embargo, la realidad en este mundo de risa y títeres que no ven las cuerdas es muy diferente. Los nacimientos son vistos como meras intervenciones médicas, que deben adecuarse al protocolo de turno (según los hospitales pueden ser muy diferentes) y están despojados por completo de su carácter sagrado, incluso en muchos lugares están despojados de toda dignidad humana.. es así! Y es que durante años a las mujeres se les ha silenciado, atado, cortado, vaciado, cosido, y todo sin mirarlas a los ojos.. porque si no es imposible hacer esto. Es que hasta a mí me está pareciendo exagerado lo que escribo pero hoy en día me cuentan partos que siguen siendo así.. partos que se realizan en hospitales donde otras mujeres han dado a luz de forma natural y respetada. A qué se debe esto? parece que si no dejas claro que no quieres que te hagan esto y lo otro y quieres parir así y así no vas a conseguir más que intervenciones innecesarias que traerán otras intervenciones esta vez necesarias a causa de las primeras que no tenían sentido. Es que si hoy en día está claro lo que necesita una mujer para parir o, mejor dicho, lo que no necesita.. por qué empeñarse en ello? por qué es necesario que lo exija la mujer? por qué no el respeto como primera opción? por qué no cambiar los protocolos obsoletos? por qué el que te dejen parir o no es una lotería? por qué no se recicla a los profesionales? por qué no informar adecuadamente a las mujeres en las clases preparto? porque, por lo menos en mi entorno, si quieres información completa y libre tienes que pagar, salvo que te toque la lotería de nuevo.. pero más parece que estén preparando a las vacas para ir al matadero que estén dando información a embarazadas para que libremente opten por la opción que desean.. es así!
Conozco a muchas mujeres que han pasado por uno, dos y hasta tres partos y no tienen ni idea de qué las han hecho, ni se cuestionan lo que les han hecho, algunas han sufrido más otras menos pero ninguna ha disfrutado.. algunas solo quieren olvidar, a otras no les hace falta pero la vivencia desde la ausencia no les da mucho que guardar. Para muchas mujeres el parto es un muy molesto trámite al que no pueden escapar, muchas se acercan a él aterradas e intentan pasarlo de puntillas y con los ojos cerrados. No me malinterpretéis, para nada mi intención es juzgar a estas mujeres, solo estoy retratando la realidad.. solo estoy dándome cuenta de cómo son las cosas.. no estoy señalando a nadie con el dedo. Mi intención es que reflexionemos sobre ello.. por qué las mujeres renuncian a este momento maravilloso en sus vidas? por qué las mujeres deciden ausentarse en uno de los momentos en que sus hijos más las necesitan? la respuesta está clara.. mucho se ha escrito sobre la sociedad patriarcal , no creo que yo vaya a aportar nada en este sentido. A la vista está que la mujer está enterrada y ella misma se tiene olvidada hasta el punto de que ni siquiera sabe que existe en ella misma, amordazada pero existe.
Pero en nuestra época la consciencia se amplía.. la formación de los profesionales que están junto a la mujer debería incluír esta nueva sensibilidad. Aunque pueda parecer un asunto de sensibilidad personal.. yo creo que no.. me niego a pensar que esos profesionales tratan así a las mujeres y a sus niños porque disfrutan con su sufrimiento.. más bien creo que se les ha lavado el cerebro y se les ha hecho pensar que realmente necesitan todas esas intervenciones.. y en muchos casos va acompañado de un endiosamiento hacia la profesión que no benefiicia a nadie. Por eso creo que uno de los frentes a trabajar está en la sensibilidad transmitida en la formación de los profesionales.
Por otro lado, los grupos de mujeres, los círculos de mujeres, trabajan directamente con la mujer, con la embarazada, .. en este entorno la mujer puede reconectarse con su esencia divina.. y una mujer diosa exegirá el respeto que se merece.. y se atreverá a vivir plenamente lo que sólo a ella le corresponde. Pero si una mujer no está en ese punto de su camino, igualmente merece tener un parto artesanal! Porque no estoy hablando de partos ideales.. digamos partos en casa, sin epidural, instintivos, sin necesidad de ayuda, orgásmicos,.. no, estoy hablando de partos reales, .. estoy hablando de ver si una mujer quiere o no la epidural, de cuándo la quiere, no de que se de por hecho que la tomará y según entra por la puerta del hospital se le enchufe el gotero, estoy hablando de observar más a la madre que está pariendo y menos al reloj, estoy hablando de que se trate a la mujer y a su hijo con el máximo respeto y que se atienda a esa díada de forma exclusiva, sin esperar nada, observando, con atención, dedicación y amor, .. la epidural no tiene que verse como un fracaso si esa mujer realmente la necesita.. incluso una cesárea puede ser un éxito rotundo.. todo en un contexto "artesano".
Volviendo al término artesanal y al simil con el parto.. mientras que el producto artesanal final es una expresión del artesano, en los partos, los "artesanos" (éstos son los profesionales) no son protagonistas de los partos.. deberían quedarse en una mera anécdota.. no debería haber dudas ni desacuerdos en quién son los auténticos y únicos protagonistas del parto. Esta actitud.. directamente relacionada con el endiosamiento que mencionabamos antes, es la responsable de la desapareición de la mujer en sus partos y de la violencia obstétrica.
Como siempre, el cambio de consciencia tiene que darse en todos los ámbitos.. de nada sirve hacer responsables a los demás de nuestras penurias.. tú como mujer tienes la responsabilidad de elegir dónde, cómo y con quién parir, tienes la responsabilidad de acompañar a tu hijo en su tránsito a la vida de la mejor forma que puedas, .. tú como matron/a, ginecóloga/a tienes la responsabilidad de acompañar a esa mujer y a su hijo en este momento de sus vidas, ofreciendo información y dando seguridad para que ellos, madre e hijo, puedan hacerlo a su forma. Los protocolos deben hacerse más flexibles, más humanos, .. las instalaciones deben adecuarse, las mentes deben abrirse y el sistema debe llegar más allá de los hospitales, atendiendo partos en los domicilios si así lo desean los protagonistas..
Parece que queda mucho por hacer pero no es así, el secreto está en el clic que tiene que suceder en la mente colectiva. Querer es poder.
Nota: sé que no he dicho nada nuevo pero por algún motivo me rondaba todo esto en la cabeza y necesitaba soltarlo.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Tics sociales
Sábado por la mañana. Voy con mi hija a una de las fruterías a las que somos asiduas. Hacemos la compra y a la hora de pagar mi hija se queda mirando una bandeja de bombones que hay al lado de la caja (como siempre), la frutera coge uno y le dice "toma L, por lo bien que te has portado". Ya en la calle lo primero que me dice mi hija es "me ha dado un bombón por portarme bien, si me hubiera portado mal no me lo habría dado". Mis ojos como platos. Le digo "y qué crees que es portarse mal", no sabe responderme.. "uff (pienso) no está tan estropeada".
Martes por la tarde. Volvemos a la frutería. Hacemos la compra como siempre y en la caja L me mira y me dice susurrando "me he portado bien, quiero un bombón" :O
A ver, mi niña ni el sábado se portó mejor que otros días ni el martes peor que otros. Si a la frutera le apetecía regalar un bombón a L por qué coño no se lo dio sin más.. con un simple "toma L".. sin más explicaciones! y si quería justificarse pues bien podría haber añadido un "que sé que te gustan" pero no, tiene que soltar un "por portarte bien", ese tic social que tanto confunde a los niños.. porque mi hija no se explicaba por qué el martes no le daban un bombón si ella se "había portado" como siempre. Y tengo que añadir que el sábado dudo mucho de que esa mujer observara a mi niña mientras hacíamos la compra porque estaba atendiendo a otros clientes. Le roba a mi hija la oportunidad de sentir agradecimiento por el regalo recibido y ella misma se priva de ese dar incondicional que tan bien hace al ser humano.
Martes por la tarde (después de la frutería). L con su padre se reunen con una tía del papi para recibir un regalo de cumple (el lunes cumplía años mi compañero). Llegan a casa y L está contentísima por una cestita con caramelos que le ha regalado la tía. Más tarde mientras la ponía el pijama:
YO: y qué tal la tía? que te ha contado?
L: nada, a mi nada, solo le ha contado al aitatxo.
YO: pero no te ha regalado los caramelos?
L: si, solo me ha dicho que si le daba un beso me daba un regalo.
YO: (otra vez ojiplática) pero eso no es un regalo! es un cambio!
y aprovecho para hablarle de los regalos, de los actos de amor, de que los besos no se cambian, y blablabla.
Esto de conseguir besos de los niños por medio de sobornos es otro tic social que me parece incluso peligroso. Porque a nadie le extraña que una tía o tío, o una abuela o abuelo exija besos a cambio de caramelos o juguetes o cualquier cosa a la que un niño no se resista, pero si es un desconocido quien pide besos a cambio de no-se-qué, la tía, el tío, la abuela y el abuelo se echarían las manos a la cabeza. Pero qué pretenden que hagan los pequeños? Les están enseñando que sus besos son una moneda de cambio válida, y si esto lo reciben con mucha frecuencia no nos extrañe que sean ellos mismos quienes ofrezcan sus besos para conseguir eso que quieren. Quitan todo el sentido a los besos como demostración de afecto y no propician en los niños el autorrespeto y autoprotección del propio cuerpo y la autodeterminación. Además se transmite un nada se da por nada, desaparecen los actos de amor, el altruismo, el placer de dar y recibir,..
La frutera y la tía ni se imaginan por un momento el impacto que sus actos tuvieron en mi niña, es más, no creo que hayan vuelto a pensar en ello. Actúan inconscientemente, llenas de esta forma horrible que nuestra sociedad tiene de tratar a nuestros niños, no ven las consecuencias, que digo! se reirían si les hablara de las posibles consecuencias! porque los actos inconscientes no casan con la responsabilidad de los actos, solo saben que se sienten bien, esa sensación de control del otro produce placer, un placer que sólo satisface al ego.
Y lo que lo hace todo más absurdo, si cabe, es que apuesto que tanto la frutera como la tía esperaban un gracias de mi hija. Pero por qué, me pregunto, por qué mi hija debería estar agradecida? los regalos condicionados al comportamiento, esto son recompensas y castigos, no despiertan agradecimiento sino que enganchan en un peligroso juego de manipulación que en poco tiempo se convierte en bidireccional (esto es lo que los adultos no saben ni se esperan) "como no te has portado bien no te doy", "como me he portado bien me tienes que dar". Y los regalos condicionados a actos son un mero intercambio "te doy si me das".. dónde cabe aquí el agradecimiento? (Más sobre la gratitud y las "gracias" de los niños en ¿Qué se dice?)
Como se suele decir, no podemos mantener a nuestros hijos en una burbuja así que lo único que nos queda es estar a su lado mientras van descubriendo este mundo loco y a los personajes que lo habitan. Estar a su lado mientras vivimos en este circo del que somos protagonistas y espectadores a la vez. Ayudarles a habitar el sitio que ocupan y a que sean ellos mismos quienes muevan sus cuerdas.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Sobre mi hijo y los de su edad
Nunca consideramos a mi hija una niña tranquila.. hasta que llegó su hermano. Y que conste que no soy amiga de las comparaciones.. pero tod@s l@s m(p)adres con más de un hijo saben que son inevitables.. y es que no deja de sorprendernos el hecho de que dos bollitos hechos con los mismos ingredientes y cocinados en el mismo horno puedan ser tan diferentes! Pero ahí la maravilla de la vida.. cada persona es única e irrepetible. Y solo es que mi hijo es más.. como decirlo.. extremo que su hermana. Le gustan las alturas.. subir, trepar, saltar, .. y él mismo se pone retos a superar.. le he visto poner una silla encima de otra y sentarse en lo alto. Y nosotros hemos incurrido en un error.. pensar que lo sabíamos todo sobre esta edad.. como ya habíamos pasado por aquí antes.. pero no con J! lo que vivimos fue con L!
J ahora tiene 19 meses. Muchas madres coincidimos en que esta etapa, entre el año y los dos años, es agotadora.. "la peor" decimos como si fuéramos mártires resignadas.. aunque a un@ buen observador@ no se le escapará la sonrisilla que nos asoma mientras miramos a nuestros retoñitos corretear.. aunque tampoco hace falta ser tan buen observador porque la frase siempre acaba con un "pero ahora están para comérselos, eh?" y entonces nuestras sonrisas se muestran en todo su esplendor.
A mí esta edad me parece muy delicada. Sí.. porque es a esta edad cuando empiezan a mostrar su voluntad de forma más contundente y eso a muchos padres les asusta. Es una etapa de exploración del medio, de probar hasta dónde son capaces, de experimentar con nuestras reacciones.. y es lo que necesitan hacer para un desarrollo óptimo. A esta edad empezamos a darnos cuenta de que entienden.. cuando les decimos "lleva esto a papá" y van y se lo llevan nos quedamos pasmadas "si entiende!". Pero que vayan entendiendo no significa que estén preparados para hacer todo lo que esperamos de ellos y mucho menos que obedezcan todas nuestras ordenes. Por ejemplo, es muy común que estén comiendo y de repente empiecen a tirar la comida al suelo.. les decimos que la comida es para comer y ellos siguen tirándola.. much@s m(p)adres se toman ésto como una ofensa, como un reto porque "ya entiende lo que le digo". Sí, ya se que entiende un montón de cosas pero tu hijo de año y pico está descubriendo la gravedad! y además se está dando cuenta de que cada vez que tira algo al suelo provoca una reacción a su alrededor y eso es un juego de control para él. De verdad que no lo hace para fastidiar.
Para mí esta edad es un punto de inflexión en el camino de hacerse de un@ m(p)adre. Puede que hasta ahora hayamos visto al bebé que teníamos entre brazos como un ser lleno de pura necesidad y que le hayamos atendido sin dudar de sus intenciones.. pero a esta edad algun@s m(p)adres empiezan a dudar.. y hay que elegir (la mayoría de las veces inconscientemente) entre ver a nuestr@ hij@ como un enemigo o como lo que es, un bebe de un año. Es entonces cuando algun@s de l@s m(p)adres que deciden ver a sus hijos como enemigos, como "pequeños tiranos" que se les llama, empiezan a dar los primeros azotes a sus hijos amparándose en el "es que tiene que aprender a..", empiezan las amenazas, los castigos, los gritos, los chantajes.. y es entonces cuando los niños, en el momento en el que tanto necesitan que les acompañemos, que seamos su referencia segura en un mundo nuevo y desconocido, no nos encuentran a su lado, nos oponemos a sus impulsos naturales y ellos se encuentran.. incomprendidos, frustrados y perdidos ante un basto campo de sensaciones, emociones, caras, caminos, .. nuevos. En una etapa donde casi no se conoce el miedo, l@s m(p)adres nos apresuramos a mostrárselo en lugar de alentar esa valentía innata. Es una pena.. porque esos miedos solo nos pertenecen a nosotros y no les hacemos ningún favor traspasándoles algo innecesario que les limitará en su despertar a la vida. Esos miedos infundados confunden a su continuum y el niño se aleja poco a poco de la valiosa herramienta que la Naturaleza dispuso para su supervivencia.
Entonces veamos.. qué necesitan mi hijo y los de su edad? necesitan explorar, explorar y explorar.. explorar el mundo físico y el mundo emocional.. y seguridad para hacerlo. Nos necesitan cerca de ellos, sin interferir, cuando están en los columpios probándose hasta dónde son capaces y superando lo que consiguieron ayer.. nos necesitan cuando sus emociones les desbordan y no saben manejarlas y se frustran y se enfadan y nos pegan o se pegan, ahí nos necesitan disponibles y amorosos no castigadores y lejanos.
Y.. qué es lo que no necesitan mi hijo y los de su edad? no necesitan que les digamos "no" continuamente, no necesitan que les pongamos límites limitadores de libertad.. si acaso límites de seguridad, no necesitan que les frustremos más de lo que la propia vida lo hace, no necesitan que les recordemos constantemente que se van a caer.. porque entonces se caerán.. mejor estar cerca para que se apoyen en nosotros cuando lo necesiten, no necesitan que les digamos que no pueden hacer todo lo que les de la gana.. eso ya lo saben ellos, no necesitan que les mostremos quién manda.. porque ellos están deseosos de agradarnos, no necesitan aprender que la vida es dura.. porque no tiene que ser así, no necesitan que les metamos prisa para crecer.. lo harán de todos modos.
Y.. qué necesitamos l@s m(p)adres de niños de la edad de mi hijo? Necesitamos confiar en ellos.. en su sabiduría y autorregulación.. en su continuum, y necesitamos confianza en nosotros.. en que estamos haciendo lo correcto. Necesitamos kilos y kilos de paciencia.. y más kilos, y energía.. mucha energía! necesitamos la capacidad de mirarnos dentro para no dejar que nuestra historia interfiera entre ellos y nosotros, necesitamos tirarnos al suelo y ver el mundo desde ahí.. desde donde lo ven nuestros niños.. solo así entenderemos ciertas cosas, necesitamos apoyo para cuando tengamos que recobrar el aliento, necesitamos ser capaces de pedir disculpas cuando nos equivoquemos.. eso nos librará de la culpa y nos hará responsables de nuestros actos, necesitamos recordar que ellos aprenden del ejemplo. Necesitamos estar en forma.. física y mentalmente.
¿Y qué es lo que no necesitamos l@s m(p)adres de niños de la edad de mi hijo? no necesitamos que ningún aprendiz de bruj@ nos augure el futuro, solo eso..
El criar con amor y respeto significa confiar..y aquí otra peculiaridad de esta edad.. el que quiera resultados nos los va a tener ahora y esto puede hacer que nos asalten las dudas "¿lo estaré haciendo bien?". Este es un tiempo de trabajar.. entendiendo trabajar como cultivar el amor, el respeto y la confianza.. el fruto se verá claramente más adelante. Siguiendo con el ejemplo de tirar la comida.. podemos confiar en que es una etapa que pasará sola (y así es) o podemos verlo como un desafío y utilizar métodos pocos respetuosos para cambiar esa conducta propia de su edad. Puede que en el segundo caso se consiga cambiar el comportamiento del niño y el padre puede decir que ve "resultados". Sin embargo, si respetamos los ritmos de nuestros hijos no intentaremos erradicar esta conducta. Y entonces qué? le dejo tirar toda la comida que quiera al suelo? puede preguntarse alguien. Pues decisión de cada uno será.. en nuestro caso, hay veces que mi hijo hace uno o dos lanzamientos y no va a más.. pues no pasa nada.. otras veces le da un arrebato y empieza a vaciar el plato puñado a puñado y entonces retiro el plato de su alcance. Depende mucho de la situación en concreto.. si estamos en casa o fuera, según la comida que haya en el plato, si tenemos tiempo para jugar y recoger o no disponemos de ese tiempo.. o de ganas! en fin.. no hay recetas a seguir.. toca improvisar!
Como dice mi amiga Colo, "me encuentro en un estado de aprendizaje y fascinación continuo, cada avance, cada gesto que va madurando me coloca en el punto exacto que vivimos y me permito detenerme a saborearlo." Esa es la actitud para disfrutar de nuestro pequeño de año y pico y que él disfrute de nosotros. No perdamos la oportunidad y dejémos que nuestros niños nos recuerden esa otra forma de mirar al mundo!
lunes, 22 de agosto de 2011
Cuando mis hijos sean adolescentes..
.. y vuelen. Uff! Da un poco de vértigo pensar en esto pero.. llegará el día. Haciendo un ejercicio de proyección.. ¿cómo veis a vuestros hijos en esta etapa? la adolescencia marcará el adulto que llegarán a ser y estará fuertemente influenciada por la infancia que hayan tenido. Se buscarán a ellos mismos y se verán en los demás, decidirán qué caminos recorrer y cómo hacerlo, elegirán a sus amigos y también a sus enemigos, determinarán la forma de relacionarse con el mundo.. y entre todo esto, espero que mis hijos cuenten con nosotros cuando lo necesiten.. me gusta pensar que en la desorientación que significa ser adolescente nos tendrán como puntos fijos a los que amarrarse y no perderse.
Confianza es lo primero que me viene a la cabeza. Para ser madre-padre de adolescentes y no morir en el intento supongo que será clave la confianza en nuestros hijos, confiar en que ellos saben lo que se hacen, que saben cuidarse, que cuentan con una buena "caja de herramientas".. y claro, al revés.. cuando no sepan por donde tirar, cuando algo les preocupe o tengan miedo.. o se encuentren solos en su universo.. espero que acudan a nosotros, con toda confianza! Confianza mutua.. eso no se compra cuando se necesita amig@s! la confianza es algo delicado, que va tejiendose desde el primer día, poco a poco.. y se consigue con hechos, no con palabras.. no sirve un "puedes confiar en mí".. la otra persona tiene que sentir un "puedo confiar en tí".. no es cosa de uno, es cosa de dos.. complicado, eh?!
Las madres y los padres tenemos una suerte inmensa porque nuestros niños nacen con una confianza ciega en nosotros.. así es que no nos la tenemos que ganar! pero si la tenemos que conservar.. porque nuestro comportamiento con ellos puede hacer que pierdan la confianza en nosotros.
Sin embargo ellos lo tienen más difícil.. porque no todos los niños cuentan con la confianza de sus padres al nacer.. se la tendrán que ganar. Que equivocación tan triste la de estos padres :( no saben que sus hijos han nacido sabiendo todo lo que necesitan para sobrevivir! Se oye mucho eso de que "los niños tenían que venir con manual de instrucciones bajo el brazo" pero lo cierto es que las instrucciones vienen incorporadas en el bebé. Solo tenemos que escucharles desde la confianza que da saber que "ningún niño pide lo que no necesita". Entonces, cuando, por ejemplo, cogemos a un bebé que llora y se calla en nuestros brazos, no cabe el comentario "aah, que solo quería brazos", menospreciando así esa necesidad vital de contacto que tienen los bebés. Esto, por desgracia, es muy común todavía en nuestros días. Y las madres y padres que no confían en sus bebés y toman por manipulación lo que es pura necesidad, van perdiendo la confianza innata que sus hijos les tienen.
Y luego, es muy probable que estos padres no creyentes en la sabiduría natural, sigan perdiendo puntos porque no reconocen la necesidad de acompañamiento y contacto durante la noche, o no dan validez a las sensaciones de hambre/saciedad, frío/calor,.. mandándoles así el mensaje de que "eso" que les indica su cuerpo no es correcto, que no hay que hacerle caso.. tienen que terminar de comer lo que hay en el plato o tienen que ponerse la chaqueta. O no respetan su voluntad de no querer compartir un juguete y sin más contemplaciones se lo arrancan de la mano para dárselo al pequeño desconocido que tienen enfrente. Cómo van a mantener la confianza en nosotros si nos comportamos así con ellos? Ya lo se.. muchos apelarán al buen nombre de la educación pero es que algo está fallando si nuestros hijos van perdiendo la confianza en las personas que más quieren.
No puede haber confianza sin respeto, "respeto tus ritmos, hijo mio, porque confío en tí..confío en que llegará el momento en que podrás." Que podrás dormir solo, que podrás estar sin pañal, que podrás expresar tu frustación de otras formas, que podrás responderte tu mismo muchos de esos "por qués", en definitiva.. que podrás volar cuando estés preparado. Desde mi punto de vista, nosotros los padres-madres, tenemos muy poquito que enseñar a nuestros hijos.. ellos llegarán por si solos .. solo necesitan de nuestra parte acompañamiento, confianza y que seamos el modelo en el que fijarse cuando duden.. esto les dará la seguridad que necesitan para llegar a ser todo lo que pueden ser. Y qué tranquilidad supondrá para unos padres-madres de adolescentes saber que ellos pueden.. y que ellos saben que pueden!
Por lo tanto, evitemos actitudes del tipo "no puedes hacerlo tú solo".. aunque sea verdad, ellos lo tienen que comprobar por si mismos.. bien vale la pena dejar la soberbia a un lado y decirles "vale.. intentalo tú y si no puedes te ayudo". Vereis las cosas increibles que son capaces de hacer.
Por otro lado, el acudir a nosotros cuando lo necesitan puede significar que lo necesiten después de haber metido la pata hasta las trancas. Años de experiencia dirán a nuestros hijos si encontrarán en nosotros la comprensión que necesitan. Si durante años, cada vez que nuestros hijos han cometido un error hemos aprovechado la oportunidad para soltar un "veeees", "ya sabía yo que pasaría esto", "te dije que no ibas a poder", o no hemos perdido la ocasión para aplicar consecuencias lógicas o directamente castigos.. me parece muy difícil que figuremos en los primeros puestos de su lista de "personas a las que acudir cuando la he cagado". Sin embargo, si acogemos los errores de nuestros hijos como oportunidades de aprender y les ayudamos a verlos como tal les estaremos proporcionando una valiosa herramienta para el futuro, además de saberse valorados y amados a pesar de sus errores.
Cultivemos la confianza en nuestros hijos desde el primer momento porque al confiar en ellos, ellos confiarán en sí mismos y al no hacerlo, la confianza que nos tienen quedará minada y.. no lo olvidemos.. la necesitaremos cuando nuestros hijos sean adolescentes.
domingo, 10 de julio de 2011
Sobre el respeto
El respeto.. el tan ansiado respeto.. ese al que todo el mundo aspira y espera.. porque respeto merecemos todos, todas las personas, todos los niños, todos los ancianos (si, hay que especificar porque parece que a veces los niños y los ancianos no son personas) incluso los animales merecen respeto! Acabemos diciendo que todos los seres vivos merecemos respeto. Como veis, es un tema harto amplio este del respeto. Como os pedreis imaginar, aqui nos vamos a centrar en el respeto entre padres e hijos.
Pero vamos a ver.. ¿que es el respeto? En seguida me viene a la mente la imagen del tipico padre recto y autoritario exigiendo respeto a sus hijos y consiguiendolo a base de castigos, humillaciones o privaciones. Pero este "respeto" en realidad no es respeto, es miedo. Miedo de los hijos a las consecuencias si no hacen lo que el padre espera. Estos hijos nunca aprenderan de su padre lo que es respeto. Este padre nunca conseguira el respeto de sus hijos. Porque este padre no respeta a sus hijos.
El respeto es el reconocimiento y aceptacion de las necesidades y sentimientos del otro (si hablamos de respeto a alguien o a algo) o de uno mismo (refiriendonos al respeto por uno mismo). Asi de sencillo! Y esto llevado al terreno de la crianza sigue siendo igual de sencillo (en teoria, claro). Si tenemos en cuenta que los niños aprenden sobre todo del ejemplo, la mejor forma de conseguir hijos respetuosos es siendo nosotros mismos respetuosos. Respetuosos con ellos, respetuosos con nosotros mismos, respetuosos con el projimo y con la vida.
Una buena conexión con el niño, un apego seguro con nuestro hijo, nos permite estar más conscientes de sus necesidades y sentimientos y, por lo tanto, poder responder desde el respeto. Me parece interesante hacer notar el hecho de que muchos padres no son conscientes de la forma en que se relacionan con sus hijos, no se dan cuenta de que sus hijos podrían recibir de su parte un trato más respetuoso y.. me atrevo a decir que todo cambiaría radicalmente. También creo firmemente que para ser capaz de respetar las necesidades y sentimientos del otro, primero es necesario cubrir nuestras propias necesidades y atender nuestros propios sentimientos. Esto implica un trabajo personal. Así que como vemos, esto del respeto no es algo trivial.. pero merece la pena hacer el esfuerzo.
Según dónde nos encontremos, el cambio de paradigma puede ser brutal. Se trata de atender con prontitud el llanto del bebe, acompañarle y darle seguridad en la oscuridad de la noche, poner a su disposición el cálido pecho y los amorosos brazos, acompañarle en su incansable necesidad de exploración, confiar en que cuando tengan hambre comerán y cuando estén saciados pararán, confiar en que cuando tengan frío se pondrán la chaqueta y cuando tengan calor se la quitarán, no ceder a la presión del que dirán cuando no quieren compartir su juguete nuevo con otros niños, dar validez a todos su sentimientos, también a los que esta sociedad considera negativos como la ira, tristeza, ..., respetar y apoyar su decisión de saludar, despedirse o besar a gente que para ellos pueden ser desconocidos, respetar su decisión de no recoger los juguetes en el momento en el que se lo pedimos, NO DAR ORDENES SINO HACER PETICIONES.. y podría seguir hasta el infinito porque son infinitas las situaciones que podemos vivir.
Los que frecuentamos los parques podemos ver a menudo escenas del tipo: una madre cogiendo a un bebe rojo de llorar en el cochecito mientras dice "ah, claro, esto es lo que querías verdad? que te cogiera", una señora diciendo a un niño (que no tiene ni por qué conocerle) "uy que feo te pones cuando lloras", una madre diciendole a su hijo que si no se come todo no hay helado, un padre quitándole el juguete a su hijo para darselo a otro mientras argumenta que tiene que aprender a compartir, una niña gritando porque su abuela le está poniendo la chaqueta a la fuerza, un niño que se cae y rompe a llorar mientras todos a su alrededor le dicen "venga, que no ha sido nada", un padre dandole un manotazo a su hijo a la vez que le dice "no se pega".. amenazas de irse a casa e incluso azotes. Muchas de estas típicas situaciones darían para un post ellas solitas pero solo quería resaltar lo terriblemente habitual (que no normal) que es tratar sin respeto a los niños.
Algo que nos puede servir de guía o recordatorio a la hora de tratar con respeto a los niños es "tratarlos como tratarías a un adulto". Por ejemplo, a mi pareja le puedo decir después de cenar "puedes recoges la mesa, cariño?" y el me puede contestar que no, verdad? pues bién, independientemente de cómo me siente en ese momento su respuesta, tengo que aceptarla.. jamás le amenazaría con dormir en el sofá o con que hasta que no la recoja no puede ver la tele (suena hasta gracioso :oD). Pues lo mismo cuando le pido a mi hija que recoja los juguetes. En ambos casos puedo ser yo la que acabe recogiendo la mesa o los juguetes si quiero que quede recogido. La necesidad de orden en ese momento es mia, ni de mi pareja ni de mi hija. Podemos trazar estrategias para que se satisfagan las necesidades de todos y estas estrategias serán diferentes, claro está, según se trate de un adulto o de un niño.
Y con este ejemplo enlazamos con el respeto hacia nosotros mismos. El hecho de que yo como madre respete las necesidades y emociones de mis hijos no debe anular mis propias necesidades y emociones. Desde el respeto debemos transmitir, siempre teniendo en cuenta el grado de desarrollo y la capacidad de comprensión de nuestros hijos, nuestras propias necesidades, y buscar las estrategias para que todos salgamos ganando. Por supuesto que las necesidades de un bebe son mucho mas apremiantes que las nuestras pero enseguida nuestros hijos cumplen 2, 3, 4 añitos y son capaces de recibir un "cariño, mama necesita estar segura de que no te va a pasar nada al cruzar la carretera, tu no me quieres dar la mano para cruzar.. como podemos hacer para cruzar de forma segura?" Si les damos la oportunidad nos sorprenderán con su ingenio para encontrar soluciones.
Y cuando surjan conflictos, y cuando dudemos, y cuando otros nos auguren una vida catastrófica si seguimos tratando asi a nuestros hijos, recordemos que nunca el amor y el respeto han creado monstruos.
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